Arquitectura como equilibrio entre conocimiento, materia y visión.
Arquitectura como equilibrio entre conocimiento, materia y visión.
SOBRE MÍ
De las aulas universitarias a la obra: mi formación
Mi recorrido comenzó en los pasillos de la Universidad de Florencia, donde estudié arquitectura a partir de 1994.
Luego llegó Venecia: el IUAV, un lugar que es mucho más que una escuela, un cruce de pensamiento, experimentación y forma. Allí me gradué en 2001.
En 2003 abrí mi estudio en Udine: un laboratorio donde teoría y práctica se fusionan, y donde cada proyecto nace del diálogo auténtico con el cliente y con el contexto.
En 2008 obtuve el doctorado en Ingeniería Civil y Ambiental en la Universidad de Udine. A partir de entonces se inició también una colaboración continua con el mundo de la investigación, especialmente en los ámbitos de la tecnología aplicada a la arquitectura, el diseño y la sostenibilidad.
Del detalle al conjunto
Diseño espacios, no tendencias.
No me interesa seguir modas pasajeras.
Mi trabajo mira hacia la coherencia, la identidad del lugar y la durabilidad en el tiempo.
Ya sea una restauración, la renovación de un interior o la valorización de un paisaje, cada decisión está guiada por una visión clara y estructurada.
Mi método: Vitruvio como brújula
Mis proyectos se basan en los tres principios que Vitruvio identificó hace más de dos mil años como pilares de la arquitectura:
Firmitas: solidez estructural y conceptual
Utilitas: funcionalidad, ergonomía y facilidad de uso
Venustas: belleza nacida del equilibrio entre forma y significado
No son conceptos abstractos: constituyen la base concreta sobre la que construyo cada espacio.
Desde el diseño industrial hasta la arquitectura pública, desde los elementos de mobiliario hasta la restauración conservativa, cada proyecto se concibe como un sistema coherente, pensado para perdurar y ser vivido.
Qué me distingue
Cada proyecto nace del encuentro entre distintas disciplinas y competencias: un enfoque multidisciplinar que integra arquitectura, diseño, tecnología e investigación.
Mi experiencia se desarrolla entre el ámbito académico y el profesional, uniendo teoría y práctica, visión y concreción.
Sigo cada fase del proyecto con una atención casi artesanal, desde el concepto inicial hasta la ejecución, garantizando coherencia y cuidado del detalle.
Creo profundamente en el valor cultural y ambiental de los lugares: cada espacio debe dialogar con su contexto, respetarlo y ponerlo en valor.
La relación con el cliente es un diálogo constante. Solo así un proyecto puede funcionar realmente: debe responder a las necesidades, emocionar a quienes lo habitan y resistir el paso del tiempo.
